Hipótesis: Hoy en día los conscriptos que cumplen con el servicio militar voluntario, no tienen un seguro de vida como el de los militares en carrera, ya que no obtienen los beneficios de un seguro directo contra accidentes o muerte.
Igualando las oportunidades
Hoy en día la voluntariedad en Chile no es ninguna sorpresa. En nuestro país, más de un 60% de los jóvenes chilenos concurren voluntariamente a inscribirse en el servicio militar. Esto se debe a los múltiples incentivos que se presentan a los jóvenes que desean por propia iniciativa, servir al país.
Es así como en Chile, no existe una ley que proteja la vida de estos soldados que en el ejercicio de su rendimiento en el servicio militar, corren frecuentemente riesgos que los hacen muchas veces perder hasta la vida, como ha sido el caso de varios conscriptos.
Ante esto, la diputada PPD Adriana Muñoz y el jefe de bancada del PPD, Eugenio Tuma, postularon el hacer efectiva una ley que establezca que dicha voluntariedad que permite a los jóvenes entrar al servicio militar, sea retribuida con una ley que garantice los derechos fundamentales de los conscriptos, es decir, establecer un estatuto que les dé un acceso automático a un seguro de vida en caso de accidente.
Para esto, se deben eliminar las barreras burocráticas existentes por las que deben atravesar los jóvenes para obtener respaldo financiero. Estas cláusulas son la investigación sumaria, análisis del accidente por parte de una comisión sanitaria dentro de los cuarteles y establecer que grado de culpabilidad tiene el regimiento o el conscripto. Después de llevar a cabo todo estos pasos, se determina si hay o no posibilidad de cubrir o no el accidente que se sufrió.
Por consiguiente, lo que se busca con dicha propuesta por parte de los diputados PPD, es eliminar esas barreras burocráticas que se le imponen a los conscriptos y permitir que ellos sigan el mismo camino que hace obtener el beneficio establecido por la ley para un militar de carrera para conseguir un seguro previsional o de salud. En el fondo, dar la misma ayuda por igual tanto a conscriptos como a militares de carrera.
La diputada Muñóz, enfatizó que las familias de los conscriptos son en su mayoría, familias pobres, que viven en zonas rurales y apartadas, por lo que con una ley que respalde la situación de sus hijos, se verán beneficiadas no sólo por el tiempo que se acortará en el trámite, sino que tendrán la posibilidad de contrastar los diagnósticos entregados por la comisión sanitaria de los cuarteles con las resoluciones de un médico externo a ellos. Asimismo, se está planteando que “la familia pueda acceder a que un organismo médico externo pueda calificar el nivel de accidentabilidad del joven y por cierto, que tenga la posibilidad de apelar frente a las resoluciones indicadas por la comisión de los cuarteles”, señaló la diputada.
Dejar lejos el temor de entregar a los jóvenes a los cuarteles justamente donde existen altos niveles de accidentes y desprotección legal, es una de las prioridades que se tienen frente al tema. Con la creación de un estatuto que resguarde la vida de estos jóvenes, se hará valer tanto los derechos de los hombres como mujeres que postulan al servicio militar voluntario.
Por otra parte, el diputado Eugenio Tuma estableció que son sumamente importantes los votos de la derecha en la aprobación del sistema previsional de las Fuerzas Armadas y que es ahora cuando se ha presentado la hora de la verdad en manos del Congreso Nacional. A partir de aquello, se obtendrán los recursos necesarios para colocar los incentivos tanto en seguros de previsión, educación, vivienda, etc.
Es importante destacar que si es que se aprueba dicho estatuto, las compañías de seguro cubrirán completamente al joven accidentado o a su familia en caso de muerte y logrará que el trámite al respecto sea mucho más fácil y adaptable a familias de bajos recursos.
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