Chile no hablará jamás de soberanía

El cumpleaños número 100 del Tratado de Paz, Amistad y Comercio entre Chile y Bolivia, suscrito el año 1904, no se festejó como un cumpleaños cualquiera en donde la felicidad y las risas abundan. Este miércoles 20 de octubre, el acuerdo bilateral cumplió años y ninguno de los dos países contratantes, se dieron el gran abrazo.

Una vez más, justo en vísperas del centenario, Bolivia gritó por su salida soberana al mar y esta vez, amenazando con fuertes tributos a los productos de terceros países que transiten por su territorio desde y hacia Chile; y además proponiendo que se establezca un nuevo tratado que sustituya al suscrito en 1904.

Esto demuestra que lo firmado en 1904, luego de la Guerra del Pacífico, no tiene ni gusto a paz y menos a amistad. Pese a que en el artículo VI del acuerdo, Chile reconoce a favor de Bolivia, y a perpetuidad, el más amplio y libre derecho de tránsito comercial por su territorio y puertos del Pacífico y en el VII, se entrega a Bolivia el derecho de constituir agencias aduaneras en los puertos de Arica y Antofagasta; el presidente Carlos Mesa con un apoyo ciudadano consistente, vuelve a emprender la ofensiva hacia nuestro país, constituyendo una “pataleta” más entre muchas de décadas pasadas en las que Bolivia alegaba por la mediterraneidad, como por ejemplo cuando criticó el tratado ante la Sociedad de Las Naciones en 1920, rompió relaciones diplomáticas y comerciales por el uso chileno de las aguas del río Lauca en 1938, entre muchas.

También tenemos el antichilenismo manifestado en movilizaciones masivas encabezadas por el dirigente Evo Morales, en donde se presionaba al Presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, ante la posibilidad cierta de que el gas boliviano se exportara por un puerto chileno. Tampoco se quedó atrás el Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, quien estableció "Bolivia tuvo mar. Y yo sueño con bañarme en una playa boliviana", dando su más pleno apoyo a la petición boliviana. Asimismo, golpearon fuertemente las declaraciones del Premio Nobel de la Paz, Jimmy Carter y el Secretario General de la ONU, Koffi Annan, quienes favorecieron al país altiplánico planteando que sería bueno mediar en el tema.

Tanto ha sido el rencor de Bolivia, que ésta ha llegado a cancelar por completo el TLC que se negociaba con el Gobierno de Ricardo Lagos.

Como se puede apreciar, clara está la ausencia de relaciones diplomáticas entre ambas naciones, que pese a ser vecinas, no encuentran conexión de ese tipo, sin embargo, muchos han sido los intentos de parte de Chile de mantener relaciones amistosas. Pese a toda esta enorme crisis política-social boliviana y bilateral, Chile, en su defensa, ha enumerando en detalle todas las iniciativas emprendidas por nuestro país para facilitar el acceso de Bolivia al mar, junto con ofrecer que se retomen las relaciones diplomáticas. Importante ha sido el facilitar el acceso al Pacífico, pero sin hablar de soberanía y respetando los tratados suscritos internacionalmente, en los que Bolivia accedió acordar sin el uso de presión, por lo que se han determinado como "intangibles" y ratificados libremente.

Por lo mismo, el presidente Lagos ha manifestado que el revisar tratados sólo generaría inestabilidad e incertidumbre, por lo que ha llamado reiteradamente a que se reanuden los acuerdos comerciales “que consideran las diferencias de desarrollo relativo entre Chile y Bolivia"..

Pero Mesa insiste en la salida soberana al mar, un canje territorial y/o un corredor hacia el Pacífico, que sin duda han servido para obtener más apoyo político o desviar la mirada de sus ciudadanos a otros asuntos que no sean las crisis económicas, raciales, culturales, geográficas y sociales que vive el país internamente.
Por lo tanto, tal asfixia provocada por el enclaustramiento por parte de Chile en un acceso al mar de la que habla Bolivia, simplemente es una asfixia producida por el grave y poco desarrollo económico y social que posee el país vecino, junto con sentirse minoritarios geográficamente ante el resto de la región.

A partir de esto, Mesa ha declarado que el tratado de 1904 es un anclaje histórico realizado en condiciones ilegítimas por no dársele a Bolivia las alternativas que se merecía en su momento y que por esos motivos el país está como está, sin integración constructiva ni democrática con Chile y que la pérdida de un pedazo de océano según el Primer Mandatario boliviano, ha significado un extraordinario costo de retraso para su país.

Sin embargo, muchos saben que Chile pudo haber hecho uso de otros métodos mucho más violentos para imponer el tratado y su firma luego de la Guerra del Pacífico, y no haber esperado veinte años para que Bolivia lo aceptara.








Inmortalizando Momentos

Durante estos días, en el edificio de Telefónica CTC, se ha presentado una muestra fotográfica bastante particular en donde se da a conocer realidades existentes en el país y en el mundo que todos conocemos, pero que sin duda, han adquirido en la exposición, una perspectiva más cercana a la gente, más real, más detallada de lo que nos rodea, y por supuesto, en algunas obras, con un grado de parodia bastante interesante.
En el ámbito internacional, el fotógrafo Carlos Barria, hace una espectacular demostración de lo acontecido en los años de crisis institucional vividos durante octubre del 2003 en Bolivia cuando el pueblo se manifestó violentamente en contra de su presidente. La muestra, en blanco y negro, no sólo señala perfectamente cuál era la deplorable situación de pobreza y corrupción del país, sino que también da cuenta de los gritos de auxilio que pedían los bolivianos en esos momentos, lo cual con los colores de la fotografía hace que sea aún más dura la realidad. La foto capta, pese a su tono sencillo y grisáceo, la experiencia misma del sufrimiento. Incluso, la calidad de la tonalidad proyecta perfectamente lo que se quiere decir.
En cultura y espectáculos, tenemos fotografías de Iquique durante julio del 2003 con la hermosa y colorida fiesta de La Tirana, tradicional celebración religiosa nortina dedicada a la Virgen del Carmen. Aquí Roberto Candía, le da intensidad a cada color característico de las vestimentas, haciendo que la sequedad del desierto le de un equilibrio a los fuertes destellos de color. Sin imperfecciones, se observa que cada figura y cada manda, posee su encanto y belleza, haciendo atractiva la historia que hay detrás de la muestra nortina, que aquí se describe como mágica y llena de vida.
Por otro lado, se aprecia otra sección llamada Naturaleza y Medio Ambiente, en donde se encuentra Cristián Carvallo con fotos de Santiago poniente desde el Cerro San Cristóbal. Santiago al atardecer en plenitud, típico día invernal, pero que suele entorpecerse con un sol esporádico. Retrata detalladamente una hermosa propuesta visual de la capital, con colores azulados y grises, que sin duda resaltan la naturaleza de una urbe explotada, pero que esconde aún una hermosura particular.
También está Prensa donde Alex Valdés con fotografías de Santiago durante enero-abril del 2003, recoge en un marco la tarea extraordinaria de los voluntarios del Cuerpo de Bomberos. El papel del fuego se pinta de manera espectacular. El riesgo y el valor combinados en un 100 %, resultando mostrar algo hermoso y colorido. Una fotografía muy definida, muy clara y potente.
En la sección Vida Diaria, está el Pequeño Cottolengo y sus niños, institución perteneciente a la Obra Don Orione, en donde se desarrolla una labor social maravillosa con personas con discapacidad intelectual. La tarea del servicio social en esta institución y la manera en que han sido fotografiados los momentos de ayuda en ella, no dan cabida en las fotos a la amargura ni al dolor. Por el contrario, dedican sus colores celestes y naranjos a dar vuelta una realidad triste en una felicidad incondicional.
En Deportes, está Santo Domingo en los XIV Juegos Panamericanos. La pureza del deporte se ve plasmada en estas fotografías. Difíciles momentos para captar con una cámara pero extraordinariamente desafiantes para inmortalizar uno de los momentos en donde el ser humano se entrega al combate de los Juegos Olímpicos usando la más pura de sus armas, y que en la muestra resalta atractivamente, el cuerpo.
Finalmente está la sección de Retratos, donde una hermosa brasilera posa en el marco de una ventana bajo la luz del sol. La foto en blanco y negro no deja aparecer la tez de la joven que sin duda debe ser trigueña. Es sólo un muro y ella, dejando a la imaginación de nosotros el resto, el qué estará observando o a quién quizás está rechazando.

En lo personal, una de las mejores fotos, es la del Aeropuerto Pudahuel tomada por Javier Bobadilla en Santiago el 3 de julio del 2003. Se aprecian dos realidades, claramente marcadas. Un avión y una carreta de caballo, dos medios de transporte extremadamente distantes, pero que han servido al hombre en cada momento. Dos realidades tan lejanas, pero en la fotografía tan cercanas.

Inmortalizando Momentos

Durante estos días, en el edificio de Telefónica CTC, se ha presentado una muestra fotográfica bastante particular en donde se da a conocer realidades existentes en el país y en el mundo que todos conocemos, pero que sin duda, han adquirido en la exposición, una perspectiva más cercana a la gente, más real, más detallada de lo que nos rodea, y por supuesto, en algunas obras, con un grado de parodia bastante interesante.
En el ámbito internacional, el fotógrafo Carlos Barria, hace una espectacular demostración de lo acontecido en los años de crisis institucional vividos durante octubre del 2003 en Bolivia cuando el pueblo se manifestó violentamente en contra de su presidente. La muestra, en blanco y negro, no sólo señala perfectamente cuál era la deplorable situación de pobreza y corrupción del país, sino que también da cuenta de los gritos de auxilio que pedían los bolivianos en esos momentos, lo cual con los colores de la fotografía hace que sea aún más dura la realidad. La foto capta, pese a su tono sencillo y grisáceo, la experiencia misma del sufrimiento. Incluso, la calidad de la tonalidad proyecta perfectamente lo que se quiere decir.
En cultura y espectáculos, tenemos fotografías de Iquique durante julio del 2003 con la hermosa y colorida fiesta de La Tirana, tradicional celebración religiosa nortina dedicada a la Virgen del Carmen. Aquí Roberto Candía, le da intensidad a cada color característico de las vestimentas, haciendo que la sequedad del desierto le de un equilibrio a los fuertes destellos de color. Sin imperfecciones, se observa que cada figura y cada manda, posee su encanto y belleza, haciendo atractiva la historia que hay detrás de la muestra nortina, que aquí se describe como mágica y llena de vida.
Por otro lado, se aprecia otra sección llamada Naturaleza y Medio Ambiente, en donde se encuentra Cristián Carvallo con fotos de Santiago poniente desde el Cerro San Cristóbal. Santiago al atardecer en plenitud, típico día invernal, pero que suele entorpecerse con un sol esporádico. Retrata detalladamente una hermosa propuesta visual de la capital, con colores azulados y grises, que sin duda resaltan la naturaleza de una urbe explotada, pero que esconde aún una hermosura particular.
También está Prensa donde Alex Valdés con fotografías de Santiago durante enero-abril del 2003, recoge en un marco la tarea extraordinaria de los voluntarios del Cuerpo de Bomberos. El papel del fuego se pinta de manera espectacular. El riesgo y el valor combinados en un 100 %, resultando mostrar algo hermoso y colorido. Una fotografía muy definida, muy clara y potente.
En la sección Vida Diaria, está el Pequeño Cottolengo y sus niños, institución perteneciente a la Obra Don Orione, en donde se desarrolla una labor social maravillosa con personas con discapacidad intelectual. La tarea del servicio social en esta institución y la manera en que han sido fotografiados los momentos de ayuda en ella, no dan cabida en las fotos a la amargura ni al dolor. Por el contrario, dedican sus colores celestes y naranjos a dar vuelta una realidad triste en una felicidad incondicional.
En Deportes, está Santo Domingo en los XIV Juegos Panamericanos. La pureza del deporte se ve plasmada en estas fotografías. Difíciles momentos para captar con una cámara pero extraordinariamente desafiantes para inmortalizar uno de los momentos en donde el ser humano se entrega al combate de los Juegos Olímpicos usando la más pura de sus armas, y que en la muestra resalta atractivamente, el cuerpo.
Finalmente está la sección de Retratos, donde una hermosa brasilera posa en el marco de una ventana bajo la luz del sol. La foto en blanco y negro no deja aparecer la tez de la joven que sin duda debe ser trigueña. Es sólo un muro y ella, dejando a la imaginación de nosotros el resto, el qué estará observando o a quién quizás está rechazando.

En lo personal, una de las mejores fotos, es la del Aeropuerto Pudahuel tomada por Javier Bobadilla en Santiago el 3 de julio del 2003. Se aprecian dos realidades, claramente marcadas. Un avión y una carreta de caballo, dos medios de transporte extremadamente distantes, pero que han servido al hombre en cada momento. Dos realidades tan lejanas, pero en la fotografía tan cercanas.