Mucho Lucho y Vértigo, están bien para ser cantante.
Sin duda, la salida de Canal 13 del consagrado animador del Festival de Viña, Antonio Vodanovic, ha suscitado gran revuelo dentro de la estación televisiva, no sólo por la pérdida de un gran personaje histórico de la televisión, sino porque su puesto ahora ya tiene nuevo dueño, el animador de Vértigo y Mucho Lucho, el cantante Luis Jara.
Evidentemente Jara ha marcado un hito en este último tiempo por el gran esfuerzo y desempeño entregado en los capítulos de Vértigo y la recién iniciada temporada de Mucho Lucho.
Sin embargo, como dicen por ahí, ¿no será mucho, Lucho?
La respuesta es simple, el escenario de la Quinta Vergara le queda grande. ¿Por qué se preguntarán muchos?
La trayectoria de este cantante, lo ha hecho ser admirado por muchos chilenos, está claro; pero su voz y su estilo musical quizás queden a la medida de dos programas estelares, pero de un Festival conocido a nivel mundial no, ya que existen rostros televisivos con mucho mejor desplante y dominio de escena que Jara.
La oportunidad que se le dio de abarcar otros ámbitos, lo hizo dar a conocer otro Luis, uno inteligente, uno humorista, uno multifacético; pero la gente chilena es exigente. No basta con dichas características, ganarse al público y que de un día para otro salte a formar parte de un episodio importantísimo para nuestro país, si sólo es un cantante como cualquier otro. Tiene que haber más ahí, una química especial que claramente Luis Jara no tiene. No fue así como Vodanovic llegó a animar el Festival Internacional de Viña, dedicó años de su vida a la televisión.
Un tipo elegante, formal, con trayectoria televisiva y de renombre, no puede ser comparado con un primerizo cantante que se las da de animador, si sólo vino a ocupar la cabeza de Vértigo y Mucho Lucho por una apuesta de Canal 13 que les sirvió y por nada más, porque no había más. De ahí en adelante, se quedó porque vino a ocupar espacios como el de Margot Kahl, Claudia Conserva, Raúl Alcaíno, etc., personas comunes y corrientes que tenían “algo” que los hizo saltar a la pantalla abierta al igual que Luis Jara. Ni Sergio Lagos fue considerado, y está bien, porque tampoco calza para lo que significa un festival de tal índole.
Como un “golpe de suerte”, como dice su canción, fue el ofrecimiento de Canal 13 para Lucho Jara, quien acaba de iniciar el programa que el año pasado le hizo caer en un estrés severo y para peor, dándoselas de periodista en terreno. Por otro lado, si esto lo miramos desde otro punto de vista, nos damos cuenta que no se permite que personajes especializados en este ambiente, vean en Canal 13 una posibilidad de dar a conocer sus habilidades televisivas, siendo reemplazados por cantantes cuya misión en la televisión es sólo cantar; ¿acaso no se entiende?
No es por desmerecer el trabajo del intérprete de “Mañana”, pero sí es importante destacar que ya es hora de dar paso a nuevas generaciones o quizás a algunos más antiguos que se ganaron el cariño del público por su inteligencia y especialidad en televisión y no por saber cantar y reír con una modelo y con el irónico humor del personaje farandulero, Yerko Puchento o por hacer actuar a rostros conocidos ridiculizándolos. En Chile hay más que eso.
Y bueno, ojalá al próximo animador del Festival de Viña, no se le ocurra dejar esperando al público de la Quinta Vergara por otro ataque de estrés, eso ya sería mucho.
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